Todo llega en esta vida y, por fin, mi hermano pequeño, ese al que con treinta y tantos aún nos empeñamos en llamar "Pedrito" y me temo que con otros tantos aún se lo llamaremos, se nos casa.
Qué emoción, ya sólo quedamos mi hermanoelarrejuntao y yo, la bolleracasiarrejunta, y eso que mi madre ya no le da la importancia de antes a estas cosas, aunque yo, en el fondo, sé que estaría más tranquila si todos sus hijos pasaran por "el altar"... cachis, pequeño despite el mío... yo no puedo, tengo novia... con "a" de Alicante... madre, en otra vida será...
Una boda es motivo de alegría; eso dicen, pero yo estoy muy disgustada por un pequeño detalle que os voy a contar tal como sucedió:
Mañana del 3 de abril del presente, sobre las 14:00 horas, en el salón de mis padres, estabamos mi madre y yo:
Madre: Dice tu hermano (Pedrito) que los chicos tienen que llevar frac a la boda y ya se lo he dicho a tus hermanos.
Yo: ¿qué?
Madre: pues eso, lo que has oído.
Yo: ¿y yo?
Madre: ¿tú?, ¿tú qué?
Yo: que... ¿yo qué llevo?
Madre: pues un vestido, que vas a llevar, ¿estás tonta?
Fin de la conversación.
Las lágrimas se me saltaban de la rabia, qué injusto, qué discriminación en mi propio hogardulcehogar, ¿qué había hecho yo para que se me negara llevar frac?; a mi, que una de mis ilusiones en esta vida era vestir un día a lo Marlen Dietrich, puro incluido, qué mejor ocasión que en la boda de mi hermano.

De nuevo, me sentí un bicho raro, como antaño; al fin y al cabo también soy hermana del novio, eso me dará algún derecho digo yo, por ejemplo, besar a la novia o repartir los puros...
Lo cierto es que con todo esto en la pelota me fui a la cama ese día, así me paso, que tuve extraños sueños, soñé que era el día de la boda, y veía a mis hermanos enfundidos a lo duquesa de alba, con largos vestidos, tacones, bolsos y peinetas, yo reía sin parar, y mi madre me decía que le había costado mucho encontrar vestidos para ellos.... jaja...
Me niego a ir vestida de bollerachochodefresa con pamela, no quiero pasarme días recorriendo pronovias, que no me toquen mucho los ovarios, que soy capaz de ir envuelta en papel transparente como Evelyn Couch en Tomates Verdes Fritos y, así, seguro que a nadie se le olvidará el evento.
Aún me queda tiempo para idear un plan, seguro que algo se me ocurrirá, os mantendré informad@s.