
Detalle de El Magnum de Sta. Teresa
Cristo, qué cuerpo.
O de cómo 2 rodillos fueron a parar a la misma era. O_o

Cristo, qué cuerpo.

Una vez cenadas - y tras 20 minutos de cola -, hicimos una parada obligada en los meaderos públicos, habitáculos de plástico duro y de unas dimensiones de 1/2 m2 donde mear puede convertirse en una auténtica odisea; si es de día malo, porque aquello puede alcanzar los 40º... pero más jodido sobre todo si es de noche y tienes que mear a oscuras, porque no tienen luz... y además haciendo malabarismos si de lo que se trata es de mear sin rozarse con la taza del wc, en fin, una auténtica virguería... y como además nunca hay papel, mear se convierte en una gran aventura cuando una tiene que sujetar el paquete de cleenex con la boca, a oscuras, mientras se desabrocha el pantalón, se baja las bragas lo máximo posible para que no rocen la taza y lo
mínimo posible para que no rocen el suelo (meado anteriomente por otr@s que no calcularon correctamente), inclinarse levemente como buenamente pueda de tal modo que el culo te quede por encima de la taza pero sin dar con la cabeza en la puerta... uffffff... como llegada a este punto pierdas la concentración y abras la boca más de lo debido, el paquete de cleenex se te caerá y entonces la has cagado, querida amiga, porque cuéntame tú cómo coño vas recuperarlo a oscuras, intentando agacharte sin rozarte, con las bragas por la altura de los tobillos, y encima meándote... aysss... no quería decirlo así, pero... hay momentos en la vida en los que no me importaría tener una cola y poder mear sin complicaciones detrás de un árbol...
y como colofón, como buenas bollos verbeneras amantes de la copla cañí, optamos por ir a olisquear la actuación pantojística y en el intento casi morimos asfixiadas entre 50.000 marufans-fuera-de-sí pradera abajo...
afortunadamente, en esta ocasión hemos vivido para contarlo. El año que viene, que por favor nos traigan a la Pantoja de Puerto Rico, que sus coreografías van más con nosotras y además tiene menos patillas... iiiiieeeessssssssooooooo!!!!


En fin, me quejo, pero... eres mi alumna más aventajada, pequeña Idgie Threadgoode.